No hubo
noche de gloria para José Antonio Rodríguez, el arquero mexicano que hace dos
años en Nigeria fue un verdadero dolor de cabeza para la selección de Brasil,
no pudo hacer nada para evitar la caída de su marco en dos ocasiones en el
juego de semifinales del mundial sub 20.
El portero,
refuerzo de los Tiburones Rojos para la temporada 2011-2012 del futbol
mexicano, tenía el antecedente de la soberbia actuación que brindó en el
mundial Sub 17 de Nigeria 2009 ante el Scratch, en el partido que ganó México
un gol a cero.
Sin
embargo, esta vez la historia fue diferente, Brasil aprovechó la falta de
definición de la escuadra mexicana para resolver el partido en cinco minutos.
El delantero
brasileño Henrique marcó en dos ocasiones para sentenciar el partido en favor
de la escuadra amazónica.
Esta vez,
los dos remates del atacante carioca dentro del área chica no pudieron ser
rescatados por el portero escualo que sólo en la primera anotación dudó en
salir o no y quedó a medio camino.
El segundo
gol fue producto de una triangulación que resquebrajó a la defensa mexicana
para que el delantero sólo empujara el balón a la red nacional.
Rodríguez
no pudo tener otra actuación memorable y ahora deberá enfrentar a los cañoneros
franceses para buscar el tercer lugar en el mundial de Colombia 2011.
Cuando
acabe su actuación en el mundial, el arquero deberá apurar el paso pues cuando
regrese al Puerto de Veracruz se topará con una situación nada favorable pues
su equipo, los Tiburones Rojos se encuentran en el último lugar dela tabla
general sin ningún punto conseguido y sin goles anotados.