Hace 20 años, en 1992, la lucha libre mexicana cambió para siempre. Antonio Peña, de una familia de estirpe luchística y en ese entonces, representante de la Empresa Mexicana de Lucha Libre, rompía con la promotora más importante y tradicional de este deporte en el país para iniciar el proyecto Triple A.
La idea de Peña era ofrecer mejores condiciones laborales a los luchadores a través de un modelo de negocio muy parecido al que la entonces conocida como World Wrestling Federation, aplicaba en Estados Unidos.
El modelo consistía en tener funciones itinerantes en toda la República con una fuerte inversión por parte de la televisión para ser transmitidas en horarios estelares.
La primera función se programó para el viernes 15 de mayo de 1992; el lugar escogido no podía ser otro que el Puerto de Veracruz; había que garantizar un público apasionado, conocedor, que impactara a todo el país a través de la pantalla; por ello, la opción era una sola: la afición jarocha.
Hasta el auditorio Benito Juárez del Puerto arribaron estrellas del pancracio mexicano como el Perro Aguayo, Octagón, Máscara Sagrada, Fuerza Guerrera y los Hermanos Dinamita.
Días antes, las localidades se agotaron y el público jarocho esperaba con emoción a sus ídolos. El día de la función, en una actividad promocional, Fuerza Guerrera y los Hermanos Dinamita pasearon en una lancha por el mar veracruzano; Octagón y Máscara Sagrada enloquecieron a los comensales en el Café La Parroquia; la triplemanía se había apoderado el Puerto.
Aquel día, el gimnasio Benito Juárez sería el primer recinto en el país que sería testigo de la lucha libre convertida en un espectáculo multimedia con rayos láser, máscaras y atuendos fuera de lo tradicional, además de guiones dramáticos y rivalidades que superarían el cuadrilátero.
La primera gran lucha estelar de la nueva empresa enfrentó a los temibles jalicienses Universo 200, Mascara año 2000 y Cien Caras con Máscara Sagrada, el Fantasma y la leyenda Perro Aguayo.
La función fue un éxito y la empresa de Antonio Peña se consolidó como la más importante a nivel nacional, con el apoyo de la televisión y con un modelo inédito en México, la empresa superó las expectativas y se mantiene, 20 años después, como una de las promotoras más importantes.
Este primero de junio, la empresa celebró el veinte aniversario con una función de lujo en el mismo lugar donde, hace 20 años, cambió para siempre la historia del pancracio nacional.
RR