"Los
turistas no nos ponen atención a los guardavidas", comentó Martín Antonio
Cervantes Cabrera, el héroe veracruzano de 29 años de edad que el pasado 31 de
diciembre salvó la vida luego de un rescate a dos turistas.
Fuertes
ráfagas de viento y un considerable descenso de temperatura era perceptible en
las costas jarochas; las playas, cerradas al público eran vigiladas por Martín
Cervantes y sus compañeros.
Un
padre que se encontraba en estado de ebriedad al lado de su familia, todos
provenientes del Distrito Federal, habían recibido en cinco ocasiones llamadas
de atención por parte de Martín para retirarse de la playa.
"Cinco
ocasiones les dije a esas personas que no debían meterse" comentó Martín, quien
recordó los minutos siguientes que "estuvieron llenos de adrenalina por buscar
salvar a los bañistas".
El
fuerte oleaje complicó el rescate pero se logró salvar al padre e hija de las
difíciles aguas veracruzanas, sin embargo, el agotamiento ocasionó que Martín
se desvaneciera hasta perder el conocimiento y bronco aspirar agua.
Un
minuto transcurrió para que una ambulancia se trasladara a la zona del siniestro
y brindara primeros auxilios a Martín, en grave estado físico, trasladaron al
bañista a un hospital público, donde pasó los siguientes cuatro días.
El
pronóstico fue reservado, su estado era grave. Los pulmones del héroe estaban
muy afectados por el agua salada y era probable una infección.
Pero
el ímpetu y la adrenalina de Martín, quizás el recuerdo de su esposa y su hijo
que viene en camino, le hicieron duplicar su fuerza para hacer frente a su
condición médica.
Esta
mañana, ante la sala del cabildo veracruzano, Martín Cervantes fue condecorado
por la noble acción, recibiendo de manos de la alcaldesa Carolina Gudiño Corro
un reconocimiento y un bono por 30 mil pesos, así como el anuncio generalizado
de un incremento salarial del 30% a quienes al igual que él, arriesgan su vida
diariamente.
Martín
Cervantes se dijo agradecido por esta segunda oportunidad de vida y declaró,
continuará en el oficio de salvavidas pero hizo un llamado a los bañistas para
concientizarse en el amor por la vida y respetar así, los límites establecidos
por los elementos guardavidas.
Reconoció,
tras estos hechos "mi familia siente presión cada vez que salgo de casa a
trabajar pero me han pedido seguir mi vocación" culminó Martín Cervantes, el
héroe que venció a la imprudencia.
RR